sábado 21 de febrero de 2009

PERSONAJES DE CARNE Y HUESO

Cuando llegué a la escuela de cine en Londres, descubrí que sólo estaba llena de niños ricos con grandes egos y, muchos, sin tener idea de directores como John Ford, Howard Hawks o Alfred Hitchock pero que se sabía cada línea de las películas de Quentin Tarantino, también descubrí que había alumnos que, seguros de su fama en el futuro, se había creado un alter-ego, un personaje del que no se desprendían nunca. Y no me refiero a esos aspirantes a genios con la gorrita de baseball calada como un Steven Spielberg, me refiero a auténticos personajes. Por ejemplo, había un chico que jamás se desprendía de su gorrito de lana de marino mercante, era noruego y quería dar esa imagen de bohemio chico del norte, si sus guiones o cortos eran buenos o no, eso era lo de menos, él había creado un personaje para distinguirse de la plebe y, aún hoy en día, 8 años más tarde, en su foto de Facebook, lleva ese gorrito con el que, estoy segura, también duerme. Había otro, de aspecto asiático que, daba igual que fuera verano o invierno, siempre llevaba un abrigo largo de cuero negro, tipo Matrix, y entraba a las aulas, biblioteca o cafetería a toda velocidad, creando viento con los faldones de su abrigo. Hoy en día, no sé si habrán llegado lejos pero, por lo menos, habían dejado huella en la escuela debido a su imagen.

Y es que la imagen lo es todo, hace que la gente se fije en artistas o deportistas que, si tuvieran aspecto normal, pasarían desapercibidos y algunos agentes, padres o ellos mismos, lo saben. Nos vamos a centrar en dos ejemplos: dos futbolistas porque actores o músicos con imagen hay muchos, un ejemplo, Bumbury con su complejo de Jim Morrison o Bono de U2, con sus absurdas gafas que la gente olvida que ya llevaba con anterioridad Rocío Jurado.

El primer ejemplo es Iván de la Peña, futbolista, alguien de su entorno le dijo que se afeitara la cabeza en una época donde no estaba tan de moda como ahora, la única persona que en esos momentos gozaba de fama mundial con su cabeza rapada era Michael Jordan e Iván, entonces en el FC Barcelona, con su cabecita afeitada y llevando el número 23 a sus espaldas, se le consideraría el “Jordan del fútbol”. Y, funcionó, los aficionados y, sobre todo, los periodistas, se fijaron en él, a unos cuantos buenos pases del pequeño Iván se les daba más importancia que a los demás jugadores de aspecto más o menos normal e Iván se convirtió en estrella antes que realmente hiciera algo importante. La consecuencia, la gente le pedía cada vez más y más y, “El Pequeño Buda”, como también se le conocía se diluía en un juego espeso. El Barcelona, con buen criterio, se deshizo de él y ahora Iván se pasea por los estadios de España prácticamente olvidado, sin llegar a lo que la gente esperaba de él, su antiguo club prefiere a jugadores como Xavi e Iniesta, que destacan por su juego y no por su imagen.

Otro ejemplo parecido es el del jugador del Getafe, Granero, un jugador de tipo medio, nada especial pero la gente se fija en él porque parece sacado de la época de George Best: una imagen desaliñada, con los pelos desgreñados y una cinta ancha, tipo tenista de los años 70 en la frente, llama la atención por ello y sus gestos algo absurdos, pero no por su juego y dudo que lo veamos en un gran equipo o en la selección.

El problema de ellos, incluyendo los chicos que estudiaban en mi escuela de cine es que, fuera de su disfraz, no son nada, se sienten desnudos ya que sin ellos, no llamarían la atención y habrían sido tragados por la mediocridad.

martes 27 de enero de 2009

PREGUNTAS SIN RESPUESTA (II)



¿Por qué los cocineros televisivos hablan usando todo el rato diminutivos? ¿los cocineros que no trabajan en televisión también hablan de ese modo?

¿Por qué en todas las reuniones de amiguetes en la playa o en el campo siempre hay un capullo que se cree un tío guay porque no deja de aporrear un tambor, no sabe lo que da por culo? (en los 70 y 80 era una guitarra, pero lo mismo da)



Esta pregunta va dirigida a los hombres: visto el éxito de Nena Daconte y de otras nenas con “vocecitas infantiloides” ¿por qué a los hombres le parece sexy que una mujer tenga la voz de una niña de cinco años? ¿Acaso despiertan el pedófilo que llevan dentro? Porque, a mí no me pone un tío con voz de retrasado.

¿Por qué cuando uno alcanza la edad de la jubilación, a la gente le gusta tanto pasarse horas frente a una obra si cuando eran jóvenes no se acercaban a un lugar de trabajo ni pagándoles?

Tantos anuncios de Activia y otros productos me han llamado la atención: ¿Los publicistas piensan que sólo las mujeres se estriñen y tienen gases?

¿Por qué esos tíos a los que tanto les cuesta levantarse cada mañana para ir a trabajar, los domingos no les importa levantarse temprano para dar martillazos o usar el taladro despertando a todos los vecinos?


martes 13 de enero de 2009

HAY QUE CEDER EL ASIENTO... BUENO, NO SIEMPRE

Y es que hay muchos que se aprovechan de la buena educación. (Un aviso: este blog es totalmente políticamente incorrecto, así que los intransigentes sin sentido del humor que se vayan a leer un cuento de Gloria Fuertes).

Se nos ha dicho que siempre hay que ceder el asiento cuando viajamos en medios de transporte, pero hay mucha gente que se aprovecha de esa circunstancia y de nuestro buen corazón y ocasiones en donde yo no cedo mi sitio porque no lo veo apropiado. Veamos algunos ejemplos:

Mujeres con niños en brazos que llevan el cochecito del bebé hasta los topes con la compra. El cochecito es para llevar al bebé, así que es el momento de elegir, o llevas al niño a la compra y apechugas con el peso, o dejas al niño con alguien. (Por cierto, el espacio de los autobuses es para minusválidos, no para carritos de bebé a los que debería obligar a plegarlos o cargarles con el precio de otro ticket por caraduras y vagas).

Jubilados viajando en hora punta. Si están jubilados tienen todo el tiempo del mundo para usar el transporte público que, encima es gratis para ellos, ¿por qué les gusta usarlo en hora punta cuando la gente va o viene de sus trabajos? ¿Qué creen, que la gente está de humor para cederles el asiento? Bastante tienen que no les griten diciendo: “¿Qué hacen ustedes aquí ocupando el espacio de los que vamos a trabajar para que ustedes cobren sus pensiones, encima quieren que le demos nuestro asiento?

Las embarazadas. Partiendo del punto que estar embarazado no es una enfermedad, sino una opción que las señoras han elegido, no veo la razón para cederles el asiento, no es culpa del que ocupa el asiento que estas señoras no les haya apetecido un día usar un condón y les dé por superpoblar este planeta. Y sí, como se dice por ahí, las embarazadas están tan resplandecientes, ¿por qué no viajan levitando con todo su resplandor?

Los que van anunciando en voz alta enfermedades para causar lástima y que les cedan el asiento. Eso se da mucho donde yo vivo. Hombres y mujeres que, nada más subir al autobús, empiezan a decir en voz alta: “¡Cómo tengo las piernas!” O van acompañados por un amigo cómplice que le dice: “Tú, ponte ahí que estás mareado” todo con la intención que los demás les oigan y les cedan el asiento. Serán caraduras.

Los que lanzan miradas asesinas a los que están sentados. Lo de ceder el asiento es algo que debe salir de cada uno así que, no me eches miraditas porque no me voy a levantar.

Los niños, primer punto: menudos padres los que llevan a niños pequeños en transportes atestados, si los quieres sacar a pasear, llévalos en coche que eres peor que el Tío Gilito. Por cierto, es curioso: si el niños viaja con sus padres, se le cede el asiento, pero si viajan solos, no. Por cierto, a esos niños pequeños a los que se les cede el asiento, también viajan gratis. ¿No debería de ser el asiento para aquellos que abonan el precio más alto del billete?

En resumen parece que la ley debería decir: Hay que ceder el asiento a embarazadas, personas con dificultades y todos aquellos que viajan gratis. Los que pagamos el precio total de un billete, deberíamos rebelarnos contra esta injusticia: Si quieren ir sentados, que paguen más pero que no nos miren con ojos lastimeros.

domingo 4 de enero de 2009

LA JODIDA BOTELLITA DE AGUA

Este es uno de esos casos de lavado de cerebro global. Alguien dijo una vez que las modelos bebían dos litros de agua al día y... ¡Hala! A beber agua como locos, primero fueron las mujeres y, más tarde, se le unieron los hombres, todos inocentemente pensando que iban a acabar con el tipín de una modelo de 18 años. Pero ellos no se conformaban con beber dos litros de agua, tenían que beber todo el tiempo y en todas partes y comenzó una plaga de gente que no podían vivir si no llevaban consigo la susodicha botellita (en muchos casos botellona) de agua de la que, con toda la mala educación posible- ya que lo hacen a morro, no dejan de dar pequeños buchitos de forma seguida, a la manera de polluelos comiendo de su madre o echando de menos su época de mamones (y me refiero a cuando eran bebés y sus madres les daban de mamar).

En seguida comenzaron los problemas: en algunos lugares como los museos, estaba prohibido introducir bebidas y se veían situaciones que rozaban el histerismo ya que estas personas piensan que, una hora sin chupar de la botella podría significar su muerte por deshidratación, no importa que en la calle hubiera una temperatura de –3 y lloviera a cántaros, la botellita se había convertido en el juguete que, si se lo quitaban, se echaban a llorar y el agua se había convertido en su droga que les producía mono si dejaban de beber.

Pero la situación se volvió incluso más grave: un terrorista intentó meter líquidos peligrosos en un avión y desde entonces, se prohibió la introducción de líquidos en los aviones. Eso incluía las botellas de agua, el maná de esta presunta gente sana y el panorama en el aeropuerto era desolador: cientos de mujeres y hombres sufriendo el mono y sin poder beber agua hasta entrar en el avión y, por supuesto, no podían beber en los servicios ni pedir un vaso de agua en el bar ya que una regla inquebrantable para estos personajes es que el agua tiene que ser siempre mineral y embotellada en plástico. A ellos no les preocupaban el no poder llevar cremas, desodorantes o medicinas, sólo el agua que no podían beber, nunca mejor dicho, para ellos era la fuente de la vida. Quítenles la coca a un cocainómano por un par de días y tendrán el mismo comportamiento de los que no pueden beber agua durante veinte minutos.

Y es que sí, el agua es sana y necesaria y hay que beber, pero lo necesario para mantenernos hidratados y limpios por dentro, si se bebe más de lo que el cuerpo necesita no tiene ningún efecto extra, sólo el pasarse el día en el baño, es como lo que se comentó de las 1.000 abdominales de Aznar, hacer 400 era suficiente, el resto, una pérdida de tiempo y, en definitiva, hacer el imbécil.

Y, por supuesto, no se os va a poner el tipo de una modelo para eso hace falta una dieta equilibrada con muchas menos calorías de las que necesitais, mucho ejercicio y todo eso, no sólo beber más agua que un dromedario preparándose para atravesar el desierto. Así que eso de beber agua como locos tras comerse un kilo de pasteles no funciona, es como esos gordos que fuman creyendo que el fumar adelgaza, no, por mucho que fumes no vas a adelgazar si sigues hinchándote a bollos.

Por cierto, ¡Feliz Año Nuevo!

sábado 20 de diciembre de 2008

PREGUNTAS SIN RESPUESTA (I)

A ver si alguien encuentra una respuesta a estas preguntas:

¿Por qué las botellas de Coca Cola que pides en cualquier bar de España son más pequeñas que en el resto del mundo?

Siempre me pregunté que significaban esos número iluminados encima de los taxis, luego descubrí que es la tarifa que cobran entonces ¿Por qué muestran a todo el mundo la tarifa que te van a cobrar pero cuando entras en el taxi no te dicen: le vamos a cobrar la tarifa 1 ó 2 ó 3?

¿Por qué los niños que practican baloncesto, aunque sean pequeños y no pesen más de 20 kilos, cuando se disfrazan de jugadores caminan como si pesaran 120 kilos?

¿Por qué los conductores de autobús saludan siempre a todo compañero con el que se cruza. Acaso la gente que trabaja en una oficina saludan a todo compañero de trabajo con el que cruza la mirada?

¿Por qué en todos los programas en director de humor hay un miembro del público (espero que sea del género femenino) que ríe chillando como si tuviera un ataque histérico de hipo? ¿Es la misma persona que la contratan en todas las cadenas?

A estas preguntas seguirán más.

martes 9 de diciembre de 2008

NUEVA MODALIDAD DE CASTIGO INFANTIL



Ahora que está penado por la ley el darle un cachete a los hijos, los padres han creado una nueva forma de aplicar castigo físico a sus vástagos. Pero son tan listos que lo hacen de forma que el público lo aprecie y vean lo buenos padres que son cuando, en realidad se trata de puro egoísmo y no entender que las prioridades deben de cambiar una vez que son padres.

Esa nueva forma de castigo físico consiste en llevar a los bebés o incluso antes, cuando la mujer está aún embarazada, a conciertos de rock o eventos deportivos. Esos padres parecen no entender que el ambiente en dichos lugares no es el más propicio para los bebés y que el oído de un bebé, o de un feto es mucho más delicado que el de un adulto y puede ser dañado de forma irreversible llevándolo a admirar a su grupo o equipo predilecto.

Pero ellos parecen no enterarse, ellos son unos padres “modernos” que llevan a sus hijos a todas partes, ¡eso es mentira! Lo que sois en realidad son unos egoístas de tomo y lomo que os habéis dado cuenta que, al tener ese hijo, tendríais que perderos ese partido de baloncesto o ese concierto que no os perderíais por nada del mundo y mucho menos por un enano que se pasa el día cagando y berreando.

He visto a bebés a las once y media de la noche, desesperados por ir a dormir, y sus padres disfrutando de un concierto como si nada, y además molestando al resto del personal que o tienen sus hijos a buen recaudo (ellos pensarán “qué malos padres son, dejando al niño en casa”) o no han elegido no tenerlos y ahora tienen que aguantar a los hijos de unos padres desaprensivos. Lo mismo ocurre ahora en las canchas de baloncesto: están invadidas de parejas jóvenes con bebés, presumiendo de ser buenos padres pero torturando a sus bebés y a los vecinos que tienen sentados a los lados.

Creo que la ley debería prohibir a mujeres en avanzado estado de gestación y a bebés menores de 5 años asistir a conciertos de rock y eventos deportivos por el bien de los bebés y si los padres no tienen con quien dejarlos, pues, que se jodan, que cuando se tiene un niño, el bebé está en lo más alto del orden de preferencias, no el grupito o el equipo de baloncesto de turno y si no, no haberlo tenido, que nadie obliga a nadie a tener hijos y si teníais para pagaros el abono del equipo o la entrada al concierto, seguro que había para condones.

domingo 30 de noviembre de 2008

QUIERO SER COMO RICKY (Deportistas sin personalidad)


Siempre hemos visto niños imitando a sus héroes deportivos, los uniformes, gestos y, últimamente y por culpa de unos padres que deben ver millones en el futuro de sus vástagos, peinados no importan lo ridículo que parezca el niño, pero, al fin y al cabo son niños, aunque esos futbolistas enanos que aparecen en esos torneos que organiza Canal + de vez en cuando donde niños pretenden ser futbolistas adultos, además de estar creando monstruos, no futuras estrellas, favorecen las ganas de muchos a empezar una religión de culto a Herodes.

Pero damos un paso más, adultos imitando otros adultos, es famoso el caso de Guti Haz o como ahora se haga llamar (por cierto debe creer que también es una especie de Kobe Bryant y que cambiando el nombre en su camiseta cada año, hará que muchos ilusos las compren más), pues bien cuando Guti subió al Real Madrid el quería ser como Fernando Redondo, imitándolo en el peinado, en los gestos, pero con esa cara era difícil: los rasgos de Redondo eran casi femeninos de bellos, los de Guti, pues bien, ya lo conocen...

Guti dio un paso más, se tomó en serio el título de la película “Quiero Ser Como Beckham” y él quiso ser como Beckham: peinados, tatuajes, una esposa “mediática”, apariciones en fiestas, en revistas, etc... Ahora mismo debe estar buscando su próximo ejemplo a seguir aunque, de momento, se está empezando a parecer a su propia esposa.



La fama de los futbolistas como seres con encefalograma plano que sólo saben decir, “bueno, sí, no” y frases clichés del fútbol es conocida por todo el mundo, siempre se les comparaban con los del baloncesto, chicos que, aunque altos, parecía que al cerebro sí le llegaba el riego y sabían hablar, en mucho casos no sólo en un idioma, tenían estudios y siempre se mantenían lejos de escándalos.

Pero no, algunos jugadores de baloncesto también son niños grandes, en especial los más bajitos y ahora hay una moda que se llama “Quiero Ser Como Ricky”: casi todos los equipo de la ACB tienen un base con el peinado años 70 tipo Pete Maravich que lleva Ricky Rubio (en otro blog hablaré de los deportistas que, aconsejados por otros, se crean una imagen como hace Ricky con Maravich para llamar la atención de periodistas y público) .

Veamos la lista de los presuntos “rickys”: El Fuenlabrada tiene a Kristaps Valters, el CB Granada a Jorge Fernández (por cierto las fotos de este chico no se pueden bajar de ninguna web, pero aquí tienen un enlace para que lo vean: http://fotoclick.acb.com/?cod_jugador=A51), Matías Nocedal del TAU, José Antonio Marco del CB Murcia o Josep Franch del propio Juventut... todos bases, no hay pivots o aleros que imiten a Ricky, sólo bases, así que no me vale la excusa de que van peinados así porque está de moda.



¿Por qué lo hacen? No son niños que buscan un ídolo al que imitar, ¿cómo quieren que sean recordados, como Valters, Jorge, Nocedal, Marco o Franch.... o como simples clones de Ricky Rubio? Si yo fuera deportista profesional me gustaría dejar mi impronta en el deporte, no ser una burda copia de otro, por muy bueno que sea.

Vamos, nenes, sed vosotros mismos, que ya sois mayorcitos para ir como esos del fútbol 7, lo de Guti no tiene remedio, pero, lo vuestro, seguro que sí. Y una última cosa, espero que estéis copiando a Ricky Rubio, porque si no que estáis haciendo es imitar al protagonista de High School Musical entonces sí que necesitáis ayuda.